Copenhague para pocos días

No saben las ganas que tenía de conocer Copenhague, siempre me pareció una ciudad hermosa, ordenada y con una oferta increíble para disfrutar. Traté de relajar las expectativas porque la experiencia me dice que nunca es bueno ilusionarse tanto, pero muy en mi interior tenías unas ganas tremendas de que Copenhague fuera esa idea que tenía en mi cabeza.
Y si, ¡lo fue! Aunque no me acostumbro mucho a la estructura de isla de los países nórdicos, Copenhague fue más de lo que esperaba.

Nuestro día en Malmö no había comenzado siendo el mejor, la lluvia súper molesta, el día gris y un pronóstico de lluvia para toda la semana no vaticinaba días muy productivos para Copenhague.
Llegamos a la ciudad con lluvia y a la media hora de estar instalados en nuestro Airbnb el sol se hizo presente para un primer día radiante.
No lo dudamos un segundo y nos fuimos a caminar.

Por experiencia tratamos de ir a los lugares típicos o “esos que no te podés perder” el primer día. Así que nos propusimos llegar al famoso barrio de Nyhavn.

Nyhavn, el paseo de los marinos 

Es LA FOTO de Copenhague. El barrio fue creado por el Rey Christian V como paseo portuario, se imaginaran que no tenía ni cerca la prolijidad y limpieza de hoy.
En la actualidad está lleno de bares y restaurantes para disfrutar al lado del canal. Eso si, los precios son más elevados que una o dos cuadras más abajo.

Dato extra: Por la gente de @mecopenhague descubrí un día después de irnos de la ciudad que debajo del emblemático Nyhavn 17 existe hasta hoy la casa de tatuajes más antigua del mundo que data de 1884, donde se tatuaba el Rey Federico XI. Quedará la próxima visita.

Hans Christian es más que La Sirenita

Ya había escuchado a mucha gente quejarse del tamaño de la estatua de La Sirenita, o decir que es decepcionante. La verdad no entiendo como una estatua puede decepcionar, pero lo cierto es que la huella de Hans Christian Andersen en Copenhague es mucho más profunda.
Te vas a cruzar con sus cuentos en cada librería o tienda de souvenir, Hans está por todos lados.
La historia de La Sirenita, su estatua, no tiene mucha magia. Fue a pedido por la familia más rica de Dinamarca, los Jacobsen, fundadores de la cerveza Carlsberg. Además de dar este regalo al mundo le dieron a Copenhague una variada colección de arte, entre ellas la metarialización del cuento de Andersen.


Lo que más me gustó fue escuchar la historia de cuando el escritor llegó a la ciudad.
Hans llegó a Copenhague desde Odense con 14 años y se instaló en el famoso Hotel Du Nord, hoy Magasin Du Nord.
El lujoso Hotel tenía grandes habitaciones para la alta sociedad, pero Hans, de origen pobre, se quedó en un dormitorio pequeño, que apenas entraba una persona, pero tenía la vista que Hans quería y su único propósito.
Su ventana daba al Teatro de Copenhague donde él sabía que iba a triunfar como bailarín de Ballet.
Puso su plan en marcha y para conseguir una audición comenzó a perseguir a la directora del Ballet, donde ella fuera, allí estaría Hans. La táctica le funcionó y por cansancio ganó esa audición.
Hans se presentó y sus dotes de bailarín resultaron ser pésimos.
Pero su propósito continuó, si no iba a ser bailarín sería actor, así que comenzó a perseguir al director de teatro.
Al igual que la vez anterior, el cansancio venció y tuvo su audición que resultó ser pésima nuevamente. Hans no iba a ser actor.
Renovó energías y se propuso un nuevo plan, si no iba a ser ni bailarín ni actor, quizás podría entrar al Teatro como cantante.
Conociendo las experiencias previas de persecución de Hans, el director del Coro le dio de inmediato la oportunidad, y ¡Hans fue brillante! Una voz soñada y hermosa.

Pero como toda historia tiene su caída, la suerte de Hans sólo duraría pocos meses, lo que su voz adolescente tardó en desarrollarse y así perder esa pureza que había encantado. Lo echaron del coro.

Toda historia tiene también su renacer, la parte de la conquista personal y donde se alojan las moralejas o enseñanzas.

A Hans se le habían terminado las oportunidades, había golpeado todas las puertas, ya no tenía a nadie para perseguir.
La directora del ballet, el director del coro y también el de teatro se juntaron con Hans y le ofrecieron otra salida, con tanta creatividad y tenacidad le dieron la oportunidad de educarse, ellos iban a pagar sus estudios a cambio de que Hans escribiera cuentos y obras originales para el Teatro de Copenhague.
Hans Christian Andersen escribió más de 300 trabajos entre cuentos, artículos y ensayos.

Más allá del color que pueda tener esta historia, me gusta porque rescato dos enseñanzas, la primera, es vivir una vida con propósito y eso se logra teniendo un objetivo claro, por más abierto que sea, pero tomando decisiones que nos acerquen cada día.
La otra, es a no cerrarnos a un sólo camino, teniendo claro el ámbito en el que nos queremos desarrollarnos a veces es mejor tomar a la vida de la mano para que nos guíe.

El parque de Churchill

Caminando nos topamos con este Parque que además de ser hermoso aloja el famoso Kastellet. Una obra militar en forma de estrella construida en el 1600 a cargo del Rey Christian IV. Aunque hoy mantiene actividades militares se puede ingresar y visitar libremente.

Volver a la infancia en los Jardines de Tivoli

Fuimos para la apertura de temporada de Halloween y fue volver a la infancia de verdad.
Nos subimos a “The Swing Carousel“, inaugurado en 1907 y que sólo se utiliza en las temporadas Halloween y Navidad, y visitamos la Casa del Terror “Hospital” y salimos vivos, es todo lo que voy a declarar.

Haciendo un poco de historia, el parque abrió sus puertas el 15 de agosto de 1843 y lo más increíble es que conserva la forma de sus orígenes. 

En su interior, además de la variedad de juegos para todas las edades, podés disfrutar de una sala de teatro y conciertos, varios restaurantes, cafeterías y un hall de comida que da al exterior del parque. 
Una de las atracciones más visitadas es The Fairytale House de Hans Christian Andersen, un paseo mágico por su historia y sus maravillosos cuentos, también podés visitar frente al Tivoli la estatua del escritor que mira a la entrada.

La entrada general es de unas 130 coronas danesas, o sea unos 20 dólares, pero después hay que pagar cada juego que son unos 4 dólares por cada uno.
El pase competo para todos los juegos cuesta unos 56 dólares.
Les dejo el link del parque para que puedan ver más info. Link

Mi recomendación: vayan en alguna fecha especial para disfrutar de la decoración del parque y lleven abrigo para disfrutarlo también en la noche, donde las luces hacen la magia. 

Copenhague Moderna

La arquitectura moderna danesa es digna de admiración. Si van pocos días con la obra que se van a encontrar seguro es la Ópera de Copenhague. A cargo del arquitecto Henning Larsen, la Ópera es considerada de las más modernas del mundo. La vas encontrar frente a la bahía de la ciudad, mirando a Palacio de Amalienborg, casa de la familia Real.

Hace pocas semanas los daneses gozan de “Copenhill” una pista de esquí construida sobre una planta de conversión de residuos energéticos.
Esta montaña urbana estuvo a cargo del grupo Bjarke Ingels.
Pueden conocer más sobre este arquitecto en el episodio sobre él de “Abstract”, en Netflix.

Si vienen a Copenhague les recomiendo que se informen sobre la arquitectura moderna para poder disfrutar más de la ciudad.

Para ir concluyendo aprovechen Copenhague para empaparse de un estilo de vida relajado y del clásico “Hygge” danés.
Para más datos de la ciudad no se olviden de chequear mi Instagram @TheNomadClub

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